10 datos sobre el glutamato y el MSG
¡Reunimos 10 curiosidades rápidas y sorprendentes sobre el tema! ¡Descubre lo que quizás aún no sabías sobre el glutamato y el MSG!
El umami es uno de los primeros gustos que sentimos, ya que el glutamato es el aminoácido más abundante en la leche materna.
Mira lo que dice un especialista
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La leche materna—el alimento más importante durante el desarrollo infantil—cambia su composición según las necesidades nutricionales del lactante. Las concentraciones de ‘aminoácidos no esenciales’ libres en la leche materna aumentan en el período posparto. Hemos demostrado que uno de los aminoácidos libres más abundantes en el calostro, la leche de transición y la madura es el glutamato. Existen altas concentraciones de glutamato en la leche de lactantes que presentan mejor crecimiento. El glutamato en la leche materna es importante para el crecimiento de los lactantes.”
Con la edad, perdemos parte del gusto y del olfato. Por eso, muchas personas mayores tienen menos apetito, pero los estudios muestran que incorporar glutamato monosódico en la dieta realza los sabores y puede ayudar a mejorar esta situación.
El glutamato monosódico actúa como un potenciador del sabor. Gracias a él, es posible percibir el gusto umami en su forma más pura.
El consumo de MSG es seguro. Numerosos estudios realizados por científicos de renombre y diversos organismos reguladores del mundo certifican su seguridad.
Los alimentos ricos en aminoácidos con el glutamato como protagonista y nucleótidos presentan gusto umami. Ejemplos: carne, pollo, algas, tomate, espárrago, hongos, queso parmesano y algunos productos industrializados.
¡El aminoácido glutamato confiere el gusto umami! Dos características clave del umami son la permanencia prolongada de la sensación sabrosa en la boca y el aumento de la salivación.
En nuestra dieta, podemos consumir entre 10 y 20 g de glutamato al día. De esa cantidad, solo 1 g proviene de la adición de MSG (glutamato monosódico).
Además de proporcionar el umami, el glutamato también es producido naturalmente por nuestro organismo. Este tipo “endógeno” es diferente del glutamato presente en los alimentos y del MSG. En este caso, el glutamato actúa como neurotransmisor en el cerebro, ayudando en la comunicación entre neuronas y en funciones como memoria y aprendizaje.
Alrededor del mundo, distintos platos y condimentos típicos contienen umami. En Brasil, por ejemplo, está en el churrasco; en Estados Unidos, en la salsa barbacoa; en Perú, en el charqui (carne de alpaca seca). Para llevar umami a tus preparaciones, utiliza alimentos ricos en glutamato o añade MSG.
Sustituir la mitad de la sal de la receta por MSG no solo aporta umami, sino que también reduce el sodio ingerido. Una pequeña cantidad de MSG en las preparaciones ya es capaz de realzar el sabor y aportar el gusto umami.