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5 pasos esenciales para que tu hijo coma mejor

October/2020

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Octubre de 2020 – Es muy común que en la etapa de desarrollo nutricional y de introducción alimentaria los niños tengan dificultades e incluso temores para probar nuevos gustos, sabores y texturas.

El miedo a probar nuevos alimentos se conoce como neofobia alimentaria, que debe identificarse y tratarse rápidamente para evitar carencias nutricionales. Sin embargo, en esta fase, los famosos “berrinches” a la hora de comer pueden ocurrir si se sirven ciertos alimentos o grupos de alimentos.

Según la investigadora y profesora asociada de la Facultad de Salud Pública de la USP y socia del Comité Umami, la Dra. Sonia Tucunduva Philippi, es natural que se den estos rechazos, ya que el niño es selectivo y el paladar aún está en desarrollo. “Se debe insistir en la oferta e incluir el alimento rechazado en otra oportunidad, sin desistir”, destaca. “Recuerda que existen preferencias y aversiones por las comidas y que ambas situaciones deben ser tratadas con paciencia, considerando los momentos y las oscilaciones del apetito”, completa.

Pensando en ayudar en este proceso, la profesora enumera algunos pasos esenciales para facilitar el período de adaptación alimentaria, garantizando el equilibrio nutricional.

Juega con la presentación en el plato

La investigadora explica que la alimentación adecuada en la infancia requiere cuidados relacionados con los aspectos sensoriales, principalmente la presentación visual, como los colores, las formas atractivas y el modo de preparación de las recetas. “Es fundamental que en el plato estén presentes verduras, hortalizas y frutas, respetando los preferidos del niño. Vale incluso invertir en formatos creativos. Por ejemplo, toma un huevo cocido y córtalo a la mitad, coloca dos ojitos de semilla de chía y un pico de albaricoque y voilà, tenemos un pollito.”

Presta atención a las reacciones

La Dra. Sonia afirma que es importante observar las actitudes que el niño demuestra al recibir cada alimento. “Son momentos de desarrollo en los que deben observarse las reacciones, desde la preparación de la comida, las porciones ofrecidas, la autonomía al comer, los utensilios utilizados y el tipo de alimento”, advierte la especialista.

Comparte hábitos similares

El adulto responsable se convierte automáticamente en la referencia de comportamiento del niño, que refleja lo que se come en casa. “Estos hábitos se construyen en la infancia y la familia debe establecer reglas de convivencia, imponiendo límites en la cantidad de comidas, pero sin medidas autoritarias, prohibiciones o castigos. A cierta edad comenzarán a construir su identidad alimentaria, dando espacio a sus favoritos, y los padres y cuidadores deben trabajar positivamente en las posibles neofobias y en la construcción de un patrón saludable”, añade la profesora Sonia.

Incluye ingredientes sabrosos

Las células sensoriales de la boca envían señales al cerebro, responsables de registrar diferentes gustos como: dulce, salado, ácido, amargo y umami. La investigadora destaca que existen niños con un paladar muy agudo y selectivo. “Algunos disfrutan de gustos combinados, como el dulce y el salado, por eso conocer otros gustos, como el umami, que realza el sabor de los alimentos, es una excelente forma de estimular el paladar”, resalta. “Armonizar los alimentos correctos puede ser una gran estrategia para hacer el plato más atractivo. Haz la prueba: ofrece una lechuga crespa y agrega opciones umami: tomate cherry, maíz cocido, champiñón de París o queso parmesano rallado. Además de colorido, queda mucho más sabroso”, ejemplifica.

Invítalos a poner las manos en la masa

Involucrarlos en la elaboración de las recetas puede hacer que desarrollen más gusto por la comida. “Cuando los niños participan en la preparación en familia, tienen más posibilidades de tener una alimentación saludable, así como de estar motivados a comer lo que ellos mismos eligieron, compraron y prepararon”, aconseja Tucunduva. “Son capaces de prestar atención a varias cosas a la vez, desarrollar un mayor razonamiento de causa y efecto, clasificar, reclasificar, generalizar y adoptarlo como hábito alimentario.”

¿Y si aun así el niño presenta falta de apetito constante?

La Dra. Sonia enfatiza que la falta de apetito no debe ser constante si se descartan posibilidades de morbilidades asociadas. Por eso, el seguimiento regular con el pediatra y el nutricionista es necesario para monitorear el crecimiento y desarrollo.

UMAMI

Es el quinto sabor básico del paladar humano, descubierto en 1908 por el científico japonés Kikunae Ikeda. Fue reconocido científicamente en el año 2000, cuando investigadores de la Universidad de Miami constataron la existencia de receptores específicos para este sabor en las papilas gustativas. El aminoácido ácido glutámico y los nucleótidos inosinato y guanilato son las principales sustancias umami. Las dos características principales del umami son el aumento de la salivación y la persistencia del sabor durante algunos minutos después de la ingestión del alimento. Para saber más, accede a www.portalumami.com.br.

5 pasos esenciales para que tu hijo coma mejor

  • Teléfono

    +55 (11) 3165-9595 / 91665-8665

  • Correo electrónico

    umami@fsb.com.br

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