Umami en tu cocina
Está en el tomate, el queso, el pescado… en muchos alimentos de tu día a día. Mira dónde encontrar el quinto gusto básico.
Para quienes aman un dulce, la hora del postre es la mejor parte de la comida. Y si también eres fan del vino, ese momento puede ser aún mejor. ¿Ya pensaste en armonizar los dos? ¿Crees que no combinan? Sepa que apreciar la bebida con un dulce puede ser una gran elección. Pero para que no haya confusión de sabores, es necesario elegir el vino que mejor combine con cada tipo de dulce.
Uno de los principales consejos para no equivocarse es intentar equilibrar el nivel de azúcar del vino y del dulce, para que se complementen y uno no sobreponga el sabor del otro.
Cuando hablamos de consistencia, la lógica es la misma. Para postres refrescantes y ligeros, como aquellos hechos con frutas, lo ideal es optar también por vinos más ligeros. Ya para platos más pesados o grasos, por ejemplo, lo ideal es optar por vinos más fuertes y con más cuerpo.
Para los postres que son muy dulces, también es interesante optar por un vino más ácido.
Vea a continuación algunos ejemplos de armonización:
Recuerde que no existe una regla para combinar los sabores perfectamente. Los consejos tienen el objetivo de crear una armonía que sea agradable al paladar. ¡Experimente nuevas combinaciones y descubra lo que más le agrada!