Ir directamente al contenido
Bienestar

Descomplicando la introducción alimentaria del bebé

Iniciar la introducción alimentaria antes de tiempo puede generar más estrés de lo normal para la familia. Sepa más.

Compartir:

Según la Organización Mundial de la Salud, se recomienda la lactancia materna hasta los dos años, siendo la leche el único alimento del bebé hasta los seis meses de vida, cuando se inicia la introducción alimentaria.

Como todo nuevo aprendizaje, la introducción de alimentos en la vida del bebé también requiere un proceso por etapas para que se realice con éxito y así permanezca para toda la vida. Su inicio depende de cuatro señales de preparación:

  1. Sentarse sin apoyo: es alrededor de los seis meses que el bebé desarrolla la capacidad de sostener plenamente la cabeza y el tronco y sentarse sin apoyo. Este control es importante para evitar atragantamientos;

  2. Saber tomar objetos y llevarlos a la boca: esta es otra capacidad adquirida en los primeros meses de vida que demuestra la mínima autonomía del bebé para llevar comida a la boca. Para quienes seguirán las orientaciones de la técnica participativa es importante que el bebé ya tenga este dominio;

  3. Reflejo de protrusión de la lengua disminuido: desde el nacimiento los bebés suelen sacar la lengua al explorar algo con la boca. Esto ayuda en la lactancia, pero puede dificultar la alimentación con sólidos. Si el bebé aún tiene este reflejo, la tendencia es que empuje los alimentos fuera de la boca;

  4. Demostrar interés por la comida: si el bebé ya observa a las personas comer y demuestra curiosidad, es una buena señal.

Estas son las señales que debe observar en el bebé. Iniciar la introducción alimentaria antes de tiempo puede generar más estrés de lo normal para la familia. Algunos consejos para este momento:

– Ambiente sin distracciones ni electrónicos;
– Sin presión por cantidad, el momento es de presentación de los alimentos. El adulto en la introducción alimentaria tiene el papel de ofrecer variedad y quien determina la cantidad es el bebé;
– Escupir, hacer muecas, tener GAG (reflejo natural del bebé, muy parecido a la sensación de vómito) son reacciones esperadas en este proceso de introducción alimentaria;
– Es importante dejar que el niño ponga la cuchara en la boca o demuestre que quiere recibir esa cuchara.

El almuerzo debe contener un alimento de cada uno de los cinco grupos de alimentos que son: carbohidrato, proteína, verdura, hortaliza y leguminosa.

Estos alimentos pueden ofrecerse de tres formas:

Técnica tradicional: alimentos triturados con tenedor y separados, nunca licuarlos ni mezclar los alimentos.
Técnica BLW: los alimentos se ofrecen enteros en un corte seguro para evitar atragantamientos.
Técnica participativa: combina algunos alimentos ofrecidos en la cuchara triturados con tenedor y alimentos enteros en corte BLW.

La sal no debe utilizarse antes de un año y la comida debe prepararse con condimentos naturales. El azúcar y los alimentos azucarados no deben ofrecerse antes de los dos años.

Ejemplo de menú con un alimento de cada grupo:

– Carbohidrato: arroz (condimentado con aceite de oliva y ajo);
– Proteína: pollo (aceite de oliva, ajo, cebolla, perejil y tomate);
– Hortaliza: calabaza (al vapor);
– Verdura: escarola (aceite de oliva y ajo);
– Leguminosa: frijoles (aceite de oliva, cebolla, ajo y laurel).

Por más ansiedad que este momento pueda traer, es importante respetar la saciedad del bebé y su tiempo para explorar y descubrir los alimentos. La introducción alimentaria va mucho más allá de la nutrición, enseña la verdadera relación del ser humano con la comida y cómo esta debe ser armoniosa y feliz.

Giliane Belarmino
Nutricionista, Doctora y Posdoctorada por la Facultad de Medicina de la USP, Investigadora Científica y Productora de Contenido con enfoque en maternidad.

Artículos relacionados

Consulta todos los artículos
This site is registered on wpml.org as a development site. Switch to a production site key to remove this banner.