Umami en tu cocina
Está en el tomate, el queso, el pescado… en muchos alimentos de tu día a día. Mira dónde encontrar el quinto gusto básico.
Es un hecho conocido que la dieta contemporánea trae consigo algunos riesgos para la salud. El tan mencionado “colesterol malo” es un resultado directo de los excesos de la alimentación diaria, pero la grasa de la picaña, por ejemplo, no actúa sola en esta historia. Otros factores, como el estrés, el cigarrillo, el alcohol y la obesidad pueden ocasionar un aumento en los niveles de este tipo de colesterol, que tiene una participación importante en la obstrucción de los vasos sanguíneos.
La mejor manera de prevenir es actuando sobre estos factores. “Las grasas saturadas, presentes en alimentos grasosos como aceites, tocino y manteca de cerdo, contribuyen al aumento del colesterol malo”. Quien hace la advertencia es la nutricionista Luciana Ragazzon. Según ella, lo ideal es privilegiar las grasas insaturadas, encontradas en alimentos de origen vegetal, como frutas, verduras, hortalizas y cereales.
Para Luciana, tratándose de carnes, el menú debe incluir pescados como salmón, atún y trucha. “El pescado posee omega 3, una grasa buena que ayuda a reducir los niveles de triglicéridos y de colesterol”. Además de otros alimentos umami, como el tomate, que posee nutrientes antioxidantes como el licopeno, y la cebolla, con su acción antiinflamatoria que inhibe la formación de coágulos en los vasos.
Las oleaginosas, como nueces y castañas, poseen omega 3, magnesio y selenio, poderosos antioxidantes que ayudan a equilibrar los niveles de colesterol y a combatir el envejecimiento celular, previniendo enfermedades del corazón. “Estos alimentos también poseen arginina, aminoácido encontrado en carnes, pescados y leche con una importante acción en el sistema inmunológico. Además, reduce los niveles de colesterol malo y actúa como vasodilatador de arterias, contribuyendo a la reducción del riesgo de enfermedades coronarias”, explica la nutricionista.
Una buena opción es la semilla de lino, indica Luciana. “Por ser muy rica en omega 3, ayuda a disminuir las tasas de colesterol total y malo, y además aumenta las de colesterol bueno. Como la cáscara es resistente a la acción del jugo gástrico, lo ideal es triturar la semilla, potenciando sus beneficios”.
Como recomendación final, la nutricionista resalta la importancia de las actividades físicas en la búsqueda por el control del colesterol. “Evite situaciones de estrés y practique ejercicios regularmente. Controle el peso y, si usa medicamentos, tómelos correctamente”, finaliza.
Alimentos que ayudan a controlar el colesterol: