Umami en tu cocina
Está en el tomate, el queso, el pescado… en muchos alimentos de tu día a día. Mira dónde encontrar el quinto gusto básico.
Con el ritmo agitado del día a día, cada vez es más difícil mantener una rutina que favorezca el buen funcionamiento de nuestro intestino. Es común no tener el tiempo necesario para mantener hábitos alimentarios adecuados y, de tanto en tanto, aparecen problemas como el estreñimiento, la diarrea o el dolor de barriga. Pero el consumo de ciertos alimentos puede ayudar a equilibrar la flora intestinal, promover la salud digestiva y generar una sensación de bienestar.
Según Dafne Oliveira, nutricionista clínica y deportiva funcional (posgraduada en fitoterapia funcional), el buen funcionamiento intestinal depende del consumo de alimentos ricos en fibra, como granos, cereales y semillas integrales (linaza, chía, avena, quinoa, arroz integral/salvaje/negro), legumbres (frijol, lenteja, garbanzo), verduras, hortalizas y frutas entre comidas (preferiblemente con cáscara).
“La biomasa de plátano verde y la batata yacón son excelentes opciones, pues contienen fibras prebióticas que aumentan la proliferación de bacterias buenas en el intestino y reducen los dolores de barriga”, señala Dafne. Alimentos unami como la zanahoria cruda (rica en betacaroteno —precursor de vitamina A—, fibra y compuestos bioactivos) y el tomate (con fibra y antioxidantes como licopeno) también resultan alternativas interesantes.
Evita el consumo excesivo de alimentos que favorecen las bacterias malas, como azúcares, productos refinados (harinas y cereales), grasas saturadas e hidrogenadas. “Estas opciones “barren” las bacterias buenas del intestino, favoreciendo síntomas como dolor, malestar, gases, estreñimiento o diarrea”, orienta la nutricionista.
Si sientes malestar, ¿cómo aliviarlo rápidamente? Dafne recomienda sopas o batidos con biomasa de plátano verde—que regulan el intestino y reducen el malestar—y té de manzanilla con jengibre y hinojo, para disminuir fermentaciones y gases.
Y no lo olvides: la indicación primordial es consumir bastante agua. “Se deben tomar dos litros de agua en pequeños volúmenes a lo largo del día”, concluye Dafne.
Descubra los alimentos que contribuyen al buen funcionamiento intestinal:
Biomasa de plátano verde: Rica en almidón resistente, potente prebiótico, beneficiosa para la salud intestinal y del corazón.
Hojas verdes de color oscuro: Fuente de fibras insolubles que favorecen el funcionamiento intestinal; opciones como espinaca (¡umami!) y col rizada son muy recomendadas.
Semillas (chía, linaza, sésamo y semilla de calabaza con cáscara): Ricas en fibras insolubles y grasas saludables (omega‑3, omega‑9), esenciales para el buen funcionamiento intestinal y metabólico.
Tubérculos de bajo índice glucémico (batata dulce, ñame, entre otros): Contienen carbohidratos favorables al tránsito intestinal, evitan picos de glucosa y proporcionan mayor sensación de saciedad.
Zanahoria cruda: Fuente de betacaroteno, fibra y compuestos bioactivos y antioxidantes que también contribuyen al correcto funcionamiento intestinal (y es umami).
Tomate: Muy umami, contiene fibras y antioxidantes como el licopeno, que puede ayudar a evitar molestias intestinales.
Batata yacón: Contiene fibras prebióticas que fomentan la proliferación de bacterias beneficiosas en el intestino y, en consecuencia, reducen los dolores abdominales.
Agua: Esencial para el buen funcionamiento del organismo, las reacciones metabólicas y el tránsito intestinal. Se recomienda consumir dos litros al día.
Pollo: Muy umami, una proteína ligera con bajo contenido de grasa que ayuda a dar consistencia a las heces.
Dica: no dejes de incluir en tu dieta
Fibras alimentarias: el consumo de frutas, verduras, hortalizas y productos integrales es la mejor opción para asegurar vitalidad y cuidar la salud intestinal. Se recomienda consumir 20 a 35 g de fibra al día.
Líquidos: beber al menos un litro y medio de agua al día es necesario para garantizar un buen tránsito intestinal. Es importante recordar que el aumento de fibra debe ir acompañado de un incremento en el consumo de líquidos.
Alimentos prebióticos: algunas fibras consideradas prebióticas estimulan el crecimiento de microbiota beneficiosa, favoreciendo el tránsito intestinal. Destacan la inulina y la oligofructosa (FOS), presente en alimentos naturales como ajo, cebolla, plátano, tomate, alcachofa, y también en productos industrializados como yogures o leches.
Alimentos probióticos: microorganismos vivos presentes en productos industrializados como yogures y leches fermentadas, que ayudan a regular el tránsito intestinal y a eliminar eficientemente los desechos corporales.